Jan Švankmajer (Praga, 4 de septiembre de 1934) es un artista gráfico, escultor, diseñador y poeta surrealista checo, célebre por sus películas de animación, que han influenciado a importantes cineastas como Tim Burton, Terry Gilliam, los Hermanos Quay y muchos otros.
En sus películas, Svankmajer trabaja con muñecos, utilizando la técnica de stop-motion. No obstante, ha empleado también actores reales, máquinas, figuras de arcilla, muñecas antiguas, esqueletos de animales y otras muchas cosas. Consigue crear un clima de pesadilla, lo que no impide que sus filmes sean, al menos en cierto modo, divertidos. Se ha inspirado en las obras de autores literarios como Edgar Allan Poe, Lewis Carroll y Johann Wolfgang Goethe, entre muchos otros.
Título Original: Faust (Lekce Faust) Año: 1994 Director: Jan Svankmajer Duración: 97 min Guión: Jan Svankmajer (Obra: Christopher Marlowe. Novela: Johann Wolfgang Goethe) Música: Johann Sebastian Bach, Charles Gounod Fotografía: Svatopluk Malý Reparto: Petr Cepek, Jan Kraus, Vladimír Kudla, Antonin Zacpal, Jirí Suchý, Viktorie Knotková, Jana Mézlová
Sinópsis: Praga, año 1994. Un hombre camina hacia el trabajo cuando se le acercan dos extraños y le entregan un mapa con una sugerente inscripción. No importa cuánto intente el hombre quitarse el mapa de la cabeza, el enigma volverá a él como por “arte de magia”, y su curiosidad le condenará a inmiscuirse en un misterio del que probablemente no saldrá ileso… Libre adaptación del mito de Fausto en el que el singular director Svankmajer mezcla animación e imágenes reales para reflexionar sobre el destino trágico del héroe y su proyección sobre los demás.
Título Original: Neco z Alenky Año: 1988 Duración: 86 min País: República Checa Director: Jan Svankmajer Guión: Jan Svankmajer (Historia: Lewis Carroll) Fotografía: Svatopluk Malý Reparto: Kristýna Kohoutová, Camilla Power Productora: Coproducción Checoslovaquia-Suiza-GB-Alemania Género: Animación, Fantástico Rating IMDB: 7.6/10
Sinopsis: Después de leer el cuento de Lewis Carroll, Alicia (Kristýna Kohoutová) se queda dormida en su cuarto rodeada de sus juguetes, y en sus sueños es transportada al País de las Maravillas. A medida que ella persigue al escurridizo Conejo Blanco, su sueño la conduce a través de peligrosas aventuras en las profundidades del Reino de la Niñez, las que culminan con su juzgamiento en la corte del Rey y la Reina de Corazones.
Particular adaptación surrealista y oscura del cuento de Lewis Carrol, utilizando Stop Motion.
Acerca de Jan Svankmajer:
Jan Svankmajer ocupa un lugar excepcional en la cinematografía animada contemporánea. Sus películas, marcadas por el surrealismo y una inclinación acentuada hacia todo lo absurdo, fueron laureadas en muchas partes del mundo. Además de director fílmico y animador, Jan Svankmajer es también artista gráfico, escultor, poeta y diseñador. Esta fenomenal figura del cine checo cumplió hace poco 74 años.
Jan Svankmajer es considerado como un visionario fílmico. Desde el inicio de su carrera profesional emprendió su propio camino, lleno de experimentos e ideas originales, con lo que logró apartarse por completo de los métodos y las corrientes comunes en el cine. El artista fue laureado en numerosos festivales internacionales. Pese a ello, considera la concesión de los premios como una cuestión ridícula.
En 2001, cuando la Academia de Cine y Televisión Checa proclamó su película Otesánek como la mejor del año, afirmó: “Los premios se basan siempre en una elección democrática. No obstante, el arte no tiene nada que ver con la democracia, puesto que el arte es una cuestión subjetiva. Por eso prefiero cuando mi película es apreciada por una persona concreta que conozco y estimo”.
Según agregó, los premios no deberían otorgarse nunca, y en caso de serlo, al cabo de cien años, cuando la calidad de la obra quede lo suficientemente comprobada por el tiempo.
A Jan Svankmajer le gusta experimentar. Sus películas animadas le sirven como un terreno no explorado, que le invita a descubrir algo nuevo y a realizar lo no realizado. El material fílmico le posibilita experimentar a numerosos niveles, basándose en la combinación de la animación, de los trucos y de los artistas. Mezcla el humor y la sátira con el misterio y el espanto.
La imaginación de Jan Svankmajer parece no tener límites. En sus películas nada es imposible. Los cajones devoran a seres humanos y los ojos deambulan por las calles. Objetos de uso cotidiano como el tenedor o la silla adquieren vida y se transforman en sujetos activos que alternan la interpretación de un personaje ausente.
Jan Svankmajer admite que no suele hacer diferencia entre los objetos sin vida y los seres humanos. “Con los artistas trabajo de la misma manera que con las marionetas. Lo decisivo para mí es que respondan exactamente a mi propia idea sobre la película”, suele afirmar.
Lo testimonia su película filosófica Fausto, en la que utilizó un método muy original de animación de los cuerpos de artistas de carne y hueso para adquirir el resultado deseado. Fausto es considerada como una de las películas más misteriosas de Jan Svankmajer.
Todos sus filmes están claramente marcados por el surrealismo, al que se inclinó en los años 60. Según la opinión de Jan Svankmajer, el surrealismo no es sólo una corriente artística, sino una postura hacia la vida y el mundo. Él mismo considera “Conspiradores del placer” como su película más surrealista, que puede ser concebida como una sátira sobre el mundo actual dominado por lo erótico.
Su última película, de horror filosófico titulada Lunacy, está inspirada por los cuentos del escritor estadounidense Edgar Allan Poe y los pensamientos filosóficos del marqués de Sade.